Free is not free
Hablando de FUDs y discursos ultraconservadores, acaba de salir un artículo (fechado el día 1 de enero, unas horas en el futuro) ‘Free’ Software Isn’t Free con el objetivo de presionar a los políticos para que no legislen a favor del software libre o abierto. Creo que no hace falta que mencione que no es la primera vez que este instituto hace informes favorables a Microsoft (y otro…).
Aunque aseigo ya lo ha analizado y desmantelado perfectamente, comentaré unas pocas frases espectacularmente falsas o malintencionadas. No sé si el autor es un indocumentado o piensa que todos los demás, incluidos los políticos, son ignorantes y pocos críticos con lo que leen. Si yo fuese un legislador tomaría a este informe como un insulto personal.
Un movimiento mundial por el software libre y abierto hace falsas promesas de algo a cambio de nada más la habilidad de modificar código y compartir con los amigos.
¿Falsa promesas? Seguramente una Ubuntu o SUSE 9.2 es vaporware. Tampoco lo damos a cambio de nada, queremos que el trabajo derivado de los nuestros sea igual de libre (o abierto). Y la libertad de modificar y distribuir el código tampoco es falsa promesa, es un compromiso contractual y legal expresado en la licencia.
… y acabe costando más que alternativas de software comercial.
Lo dice como si fuese una evidencia más que notable, pero no explica ni argumenta porqué el software libre/abierto tiene que costar más. Además intenta transmitir la idea que el software libre no puede ser comercial.
Sin embargo, aún legislación bien intencionada puede producir resultados impredecibles y no deseados.
Por supuesto, como todas las leyes, en particular las de patentes de software o la DMCA, por ejemplo.
Demasiadas definiciones de “open source”… más de 85 licencias distintas… Sin embargo el término “open source” no es preciso ni instructivo..
“Open source” está perfectamente definido como lo están su licencias, que la última vez que las conté eran 54.
¿Como está el tema de licencias en el software propietario? No están ni bien definidas, en muchos casos son ilegales (el EULA de Microsoft en España es ilegal, lo que pasa es que nadie tiene el dinero, la paciencia, tiempo y ganas para iniciarle pleitos a la empresa con más dinero en reservas que la mayoría de países). Se podría casi afirmar hay tantas licencias “comerciales” como programas.
En el contexto del TCO, una ventaja inicial del software libre puede ser desplazada por costes más altos.
Lo mismo pasa con el propietario, pero es que además tampoco tienen la ventaja inicial. Y en la mayoría de los países (salvo unos pocos) la mayoría del dinero que se dedica a la compra de softwara propietario es exportación de divisas.
La industria americana predominatemente usa licencias comerciales para su software y sería incuestionablemente herida si el estado da preferencias a licencias no comerciales.
Mezcla dos cosas. En primer lugar, la industria que será “herida” es solamente la que produce software para vender a la administración, que es una muy pequeña minoría respecto de las empresas que usan software. El intento de confundir una minoría muy pequeña con la mayoría de usuarias es intencional.
Además ese punto es la clave, explica las razones de escribir este artículo para presionar a los políticos, lo que dicen es: el mercado está cambiando, tenemos que renovarnos, pero no nos apetece, así que hay que mantener el status quo.
Finalmente, en una era de virus, gusanos, spyware, la seguridad en las TI nunca ha sido tan importante.
Exactamente, y el software de las empresas que usted defiende evidentemente no han dado la talla. Es una certeza, en el caso del software libre es todavía una posibilidad.
Preferencias legislativas por el software abierto sólo limitarán y restringirán una competencia en lo que es un mercado intensamente competitivo.
Tiene razón que es intensamente competitivo, pero no para las grandes empresas, que son las que ganan gran parte del dinero. Las pequeñas empresas que desarrollan software malviven todas, salvo unas pocas en unos pocos lugares selectos del mundo. La industria está altamente concentrada, por empresas y geográficamente-
Lo que está haciendo el software libre en primer lugar es liberando un mercado inherentemente monopolista: sólo el productos original puede modificar, corregir errores o mejorar un programa. Una vez vendido el programa, no tiene competencia en el mercado de servicios.
Y por otro lado está haciendo algo que también les molesta mucho: baja las barreras de entrada a la competencia. Ahora RedHat, Ubuntu, Novell o casi cualquier empresa puede competir en igualdad de condiciones técnicas con cualquier otra empresa.
Eso es todo, y por eso hacen este lobby deseperado y de tan baja calidad.