La frase “propiedad intelectual” es contra natura
Ahora que parece que Polonia ha cedido a las presiones para que deje de bloquear la directiva de patentes de software, está bien recordar que la “propiedad intelectual” es un invento moderno, una exageración contradictoria en si misma. Pero esa exageración ha sido creada y abusada con un propósito, extender la idea que la “propiedad intelectual” es un derecho natural y que las leyes de copyright o de patentes fueron creadas con los fines de protección. Nada más lejano a la realidad.
Pero nada mejor que unas frases de otro político, el “padre fundador” de los nortemericanos, Thomas Jefferson, hace casi 200 años, discutiendo sobre el tema de leyes de copyright y patentes (perdón por mi traducción, menos poética y de calidad inferior al original en inglés).
Carta de Jefferson a McPherson, 1813.
Si la naturaleza ha creado algo que es menos susceptible que todo lo demás a la propiedad exclusiva, es la acción del poder del pensamiento llamado idea, que puede ser poseída exclusivamente por un individuo mientras sólo lo sepa él; pero al momento que es divulgada, se obliga a sí misma a ser poseída por todos, y el receptor no puede disponerla sólo para sí. Su carácter peculiar, además, es que nadie posee menos porque los demás la posean completamente. Aquél que recibe de mí una idea se instruye a sí mismo sin disminuir mi educación; como aquél que encienda su vela en la mía, recibe luz sin ensombrecerme. Que las ideas deban ser libremente divulgadas de uno a otro en todo el planeta, para la enseñanza moral y mutua del hombre, y la mejora de su condición, parece haber sido diseñado peculiar y benévolamente por la naturaleza, cuando ella las creó, como el fuego, expansibles a todo el espacio, sin que pierdan densidad en ningún punto, y como el aire que respiramos, movemos, y tenemos nuestro cuerpo, incapaz de confinamiento, o apropiación exclusiva. Las invenciones no pueden, por naturaleza, ser sujetas de propiedad.
“Rant”
Como profesor universitario, me siento obligado a la siguiente aclaración, quizás redundante e incompleta al mismo tiempo. Las leyes de copyright fueron creadas en Inglaterra para proteger las “inversiones” de los editores, no de los autores, y eran por un tiempo muy limitado para asegurar que pueden recuperar la inversión de publicar un libro. Las leyes de patentes surgen como forma de asegurar la divulgación del conocimiento y al mismo tiempo incentivar a los inventores y fabricantes. Con las patentes de software se están patentando ideas, no manifestaciones físicas, ni siquiera se exige la divulgación del código implementado (que en la mayoría de los casos ni existe). Además es particularmente grave porque, a diferencia de objetos físicos, es muy fácil crear en el ordenador personal una implementación que viole la patente de una idea, y por lo tanto convertirnos en objetivo potencial de una demanda millonaria. De hecho un programa de unos pocos miles de líneas probablemente viola decenas de patentes de software norteamericanas o europeas. Si además se tiene en cuenta el coste de las patentes, más de 30.000 euros, hace que el sistema de patentes de software sea simplemente una forma de control por parte de grandes corporaciones con el dinero y abogados suficientes.
De más está decir que las patentes de ideas de software matan al software libre y pone bajo una amenaza constante a todas las pequeñas empresas de software, libres o no.
Seguramente los promotores de la exagerada “propiedad intelectual” (¿los derechos de quién defienden?) dirán, “las cosas han cambiado mucho en 200 años, la propiedad intelectual tiene mucha mayor importancia que antes”. Se olvidan que las invenciones se construyen sobre el conocimiento previo, y que ese conocimiento –público– no ha parado de incrementarse en los últimos 200 años. Si todas las ideas, ciencia y software hubiesen estado “protegidos” del acceso al público seguramente tendríamos muchas menos “invenciones intelectuales” que las que tenemos. Todo invento “nuevo” está basado en ideas anteriores.
Actualización: El Senado ha votado en un pleno para pedir el rechazo explícito del gobierno español a la patentabilidad del software. Pocas veces uno puede estar orgulloso de llevar un pasaporte de un país y sus políticos, sobre todo si en el documento dice “Reino”, pero hoy es una de esas veces. ¿Habrán leído a Jefferson?
“las invenciones se construyen sobre el conocimiento previo” para mi aquí esta la llave maestra. Cómo alguien se atreve a decir que ha “inventado” por poner, un ejemplo, un software? El software que ha hecho esta basado en otros miles de ejemplos que el programador habrá leido con atención, aprendiendo de ellos, y estara implementado sobre un lenguaje que, muy provablemente, no haya creado el mismo, o se asemeje asombrosamente a otros ya existentes.
Solo los ricos pueden patentar el software y reclamar cuando alguien les “esta copiando”. Se estan enriqueciendo a costa de bloquear el crecimiento intelectual del resto del mundo. Algunos estados deberian reflexionar más sobre eso, se debe permitir que multinacionales extrangeras (o no) impidan a los verdaderos científicos seguir ciertas lineas de investigación?
Comment by FrIkI — Tuesday 8/2/2005 @ 12:47
No sólo amenaza a las pequeñas empresas. En general es un peligro para todos, aunque las expectativas de ganancias que ven las grandes empresas en esto de la IP hace que la avaricia rompa el saco. Muy irresponsable.
Comment by miquelcm — Tuesday 8/2/2005 @ 17:13
Pero ante esto. ¿Qué posibilidades tiene la pequeña empresa o los creadores a título personal de una herramienta llámese software, con una utilidad muy definida, muy pensada, muy desarrollada y sin registro, para poder comercializarla sin el riesgo de que una gran empresa o pequeña la copie tal cual y por su capacidad económica, de experiencia en el sector, contactos o inteligencia, por qué no, se haga con el sector de distribución o comercialización.
Seguramente, siempre serán los fuertes los que se coman la mejor tajada, así es la vida para cualquier ser vivo, pero sí que me gusta creer que el ser humano es racional, razona, y si aplica una ley que permite registrar algo para evitar que otro que no ha realizado una inversión de tiempo y dinero, pueda hacerse con los pocos o muchos beneficios que pueda reportar el trabajo del que decidió lanzarse al vacío y sin red, creo que no debe ser tan mala. Como todo, por supuesto, con matices, pero la Ley y los que las hacen, no entienden de matices, para bien o para mal.
Esto es una mera opinión de alguién que se ha lanzado al vacío junto con un par de personas más, sin red, y esperan que algún día caigan sobre un colchón algo mullidito para que el golpe no sea muy fuerte. En cualquier caso, soy de la opinión de que ejercer derechos de autor, copyright, o cualquiera de las fórmulas existentes para limitar el acceso a la información, sobre todo a la gente con más necesidades de la misma y con menos recursos es abusivo.
Comment by Mar — Wednesday 4/5/2005 @ 17:12