Cobrar por las “creaciones intelectuales”
Un argumento recurrente para defender las patentes de software, el software privativo o leyes de copyright más restrictivas es:
si desarrollo un programa he invertido esfuerzo y tengo derecho a cobrar por él cada vez que se use o copie, es mi ‘propiedad’.
En una primera lectura parece un argumento válido y ‘natural’, pero no lo es. Sobre todo si ese argumento viene de universitarios, profesores o académicos en general.
Para dar ejemplos sencillos. Estaremos de acuerdo en que la “Ley Gravitacional Universal” de Newton o la “Ley de Relatividad Restringida/Universal” son creaciones intelectuales impresionantes. Supongo que también estaremos de acuerdo que se necesitó mucho esfuerzo y genio para lograrlas. ¿Eso hizo que Newton o Einstein cobrasen por cada vez que se la aplicaba o enseñaba? ¿Y a Pitágoras por su teorema tan útil en tantas cosas de uso diario? No, ridículo.