Nacionalismos democráticos
Totalmente off topic de lo poco que sé y escribo. No sé si soy o no “nacionalista” –ni de estos ni de aquellos–, no me gustan nada los símbolos a la usanza de la “naciones”, empezando por las banderas e himnos, símbolos tradicionales de los que van a la guerra. Pero sí me afecta anímicamente –y mucho– lo que se lee y ve últimamente en la prensa e Internet, me siento obligado a soltar lo que pienso. Perdón.
Todo el mundo tiene el derecho [¿y la obligación ética?] de defender su lengua materna, de sus antepasados, de su región, de sus hijos.
Cada idioma que desaparece es una tragedia cultural, histórica y científica.
Los estados son sólo creaciones humanas dinámicas y de consenso, sujetas a los cambios de las personas que lo integran y que se identifican –o no– con él.
En democracia los medios justifican los fines, y no al revés.
Ya está.