Las cinco formas de almacenar el conocimiento… y no llegar al fondo
Muchas veces escribí y lo digo en mis charlas: el software es el depositario moderno del conocimiento. En mis presentaciones también doy el ejemplo del “número áureo” (golden number) y su importancia en la informática. También comento que estudiando un programa MP3 o Vorbis se puede aprender cómo funciona la audición humana –también la inversa, la cantidad de conocimiento desarrollado durante siglos que hace falta para poder hacer un programa compresor de audio– (cuando digo este tipo de frases algunos 4OI saltan al cuello).
(English version, by TrickyDicky.)
También cito a Philip G. Armour que escribió:
despite common practice, developing software is not a product manufacturing activity. Rather, it is a knowledge acquisition activity.
en “Not-Defect: The Mature Discipline of Testing”. The Business of Software. Communications of the ACM, octubre de 2004.
A partir del artículo Descalibración metacognitiva leo las referencias y me encuentro dos joyas del mismo autor, en la misma revista The Five Orders of Ignorance (octubre de 2000) y el anterior The Case for a New Business Model (agosto del mismo año).
NOTA: todos estos artículos están disponibles para los alumnos de la UIB –gracias Pau–. Podéis ir a la biblioteca que allí está apuntado el usuario y clave de acceso a ACM.org, de allí vais a Digital Library.
En eso dos artículos veo los mismos argumentos, aunque más desarrollados, sobre el software como depositario preferido del conocimiento humano. Armour distingue cinco formas conocidas de almacenar el conocimiento –DNA, el cerebro/memoria, herramientas/aparatos, libros y software– y analiza las características, ventajas y desventajas de cada uno de ellos.
DNA: Es el primer método de almacenamiento del conocimiento. EL DNA existe para almacenar el conocimiento de cómo crear vida, como una máquina de Turing. El conocimiento está profundamente empotrado, pasar de grado es obligatorio para la supervivencia de las especies. El conocimiento es persistente, pero se actualiza muy lentamente. No tenemos la capacidad de cambiar el conocimiento –todavía, o sí…– de forma intencionada. El DNA puede hacer crecer un objeto físico que interactúa y modifica el entorno.
Cerebro: Es un “experimento” casi exclusivo de la raza humano: almacenar más conocimiento en el cerebro que lo que se hereda en el DNA. Usamos nuestro cerebro para almacenar el conocimiento que adquirimos, fue el segundo método de almacenar el conocimiento que conocimos. El conocimiento es muy volátil, pero podemos cambiarlo rápida e intencionalmente. Podemos aplicar ese conocimiento para afectar y modificar el mundo.
Máquinas y herramientas: El valor más importante de una herramienta no es ella en sí misma, sino como ha sido creada y modificada. El conocimiento del creador de esas herramientas es lo que marca las diferencias. Se las suele llamar también “conocimiento sólido” y fue la tercera forma de almacenar el conocimiento. El conocimiento es bastante persistente, pero no es fácil de actualizar. Es intencional y existe para afectar el mundo exterior.
Libros: Ha permitido nuevas formas de depositar y acceder al conocimiento que hasta ese momento estaban confinados al cerebro. Hizo al conocimiento portable en el tiempo y en el espacio. El conocimiento es muy persistente, pero de actualización lenta. Aunque los libros son intencionales no tienen capacidad para cambiar al mundo.
Software: Es la última forma conocida –de hace sólo unos 50 años– para almacenar el conocimiento. Después de unos inicios dubitativos, está creciendo a una velocidad vertiginosa. Multitud de personas están trabajando para obtener información de las fuentes más diversas, comprenderla, clasificarla y trasladarla a este medio, y entonces intentan validar todo ese conocimiento. Hay una razón para que se invierta tanto esfuerzo, este medio tiene las características que deseamos y que no tienen los otros medios: es intencional, persistente, de actualización sencilla y rápida, y sobre todo es activo.
Este autor, alejado –por lo que parece– de toda influencia del software libre, y muy cercano al “negocio del software” está diciendo las mismas cosas que decimos desde el software libre, que el software es un elemento de creación intelectual funcional (él lo llama “activo”), y que es depositario del conocimiento.
Aunque Armour dice que el negocio del software debe cambiar, y que no tratar al desarrollo como la fabricación de productos, sino como una adquisición de conocimiento, y que en realidad el “producto” es ese conocimiento adquirido (o la “ignorancia reconocida”).
Pero me parece que se queda corto y no llega al fondo de la cuestión. Desde el software libre también decimos lo mismo, pero llegamos más allá.
La ciencia, o la comunidad científica, se encontró con el mismo problema hace varios siglos. Y justamente las raíces metodológicas en como “gestionar” y desarrollar ese conocimiento fueron los cimientos de lo que conocemos hoy como ciencia moderna. O mejor dicho, la comunidad científica moderna.
Estos criterios de la ciencia moderna –o “reglas” de la comunidad científica– ya los comenté en Software privativo en la universidad y la frase “sobre los hombros de gigantes” es bastante conocida y abusada. Pero es fácil expresarlo en muy pocas palabras:
El criterio fundamental de la ciencia moderna es que sus miembros puedan trabajar en comunidad.
Además la evolución de la comunidad científica está bastante estudiada y hay libros de filosofía de la ciencia que asombraría hoy por sus similitudes con la evolución del software libre, sobre todo el “Las Estructuras de las Revoluciones Científicas”, de Thomas Khun (tocho, pero muy recomendable, los paralelismos son más que interesantes, me río mucho cuando veo a gente criticar la duplicación de esfuerzos, o los forks de proyectos, incluso a destacados desarrolladores, Kuhn trata bastante un tema similar en la evolución científica).
Creo que las relaciones del software y el conocimiento están bastante claras, al menos para Armour. Las del software libre y la comunidad científica quizás no tanto. Pero es lógica, el software libre es “hijo” de la ciencia –y del garage como dicen los norteamericanos–.
RMS no sólo trabajaba como investigador en el MIT, también se inspiró en los criterios de la comunidad científica para la definición formal del software libre, de hecho si se cambia “software” o “programa” por “conocimiento científico” en las cuatro reglas se obtiene una muy buena aproximación a los criterios fundamentales de la comunidad científica.
Entonces, si Armour está convencido que hay que cambiar el método de desarrollar software porque el tradicional no funciona, propone y justifica que el software es conocimiento, y que desarrollar software es aprendizaje. No es tan difícil concluir que es lo mismo que hace la ciencia desde hace siglos, que está muy estudiado y se puede aprender mucho de los filósofos de la ciencia –RMS es un filósofo, sólo que además es programador, pobre– y que el software libre ya lo está haciendo de la misma forma, y con bastante éxito, similitudes y paralelismos, ¿cuáles habrán sido los insultos equivalentes a “ayatollah”, “fanático”, “cacique” y “radical” en el el siglo 16 y 17? ¿herejía?
vaig llegir un article molt interessant a Bulma fa un temps sobre el tema de la socialització del coneixement, comparant la producció científica i el programari lliure:
http://bulma.net/pda/body.phtml?nIdNoticia=2181
Comment by mc — Thursday 6/10/2005 @ 9:39
Enhorabuena por el post, es brillante y esclarecedor.
Comment by Luisangel — Thursday 6/10/2005 @ 13:26
Me ha gustado el post. Es una forma de ver las cosas muy interesante.
Pero querría hacer una matización:
La frase :”el software es el depositario moderno del conocimiento”. Debería ser muy matizada.
“El software es el depositario moderno de PARTE del conocimiento”.
El software nunca (¿?) podrá con el verdadero conocimiento de la vida del ser humano, que es el filosófico. Únicamente con temas científicos (que es mucho, vaya, pero no todo)
Comment by Joserra — Thursday 6/10/2005 @ 13:56
El software no es el depositario de “todo” el conocimiento como tampoco son los libros o el DNA. Pero eso no invalida la frase “es depositario [moderno] del conocimiento humano”. Aunque sí es de cada vez más, y no sabemos todavía hasta donde llegará y se será o no superado por otro.
Comment by gallir — Thursday 6/10/2005 @ 18:06
Tus alumnos son unos afortunados. Y tus lectores asiduos, entre los que me cuento.
Estas son las anotaciones que dan valor a la red hispana, tan llena de comentarios insulsos y peyorativos. CONTENIDOS.
Comment by maty — Thursday 6/10/2005 @ 19:03
Una traducción al inglés de este artículo puede encontrarse en: http://www.zenitservices.com/PlanetaCodigo/Oct2005/StoringKnowldge.html
Comment by TrickyDicky — Thursday 6/10/2005 @ 21:05
collons, maty em fa gràcia el teu comment pelotero on parles de continguts, amb el blog pamfletero, delirant i fantasiós que tens tu…
Comment by b — Friday 7/10/2005 @ 11:25
És un apunt fonamental. I és lògic que aquests cinc nivells d’emmagatzemament de coneixement estiguin explicats pel mateix autor dels graus de desordres metacognitius. Se’n poden establir analogies. També hi ha persones que basen la seva percepció del món i les realitzacions humanes encaixats en un d’aquests nivells de coneixement, que per exemple no veuen possible (o lloable) un coneixement més enllà del coneixement sòlid d’un martell (amb tota el valor que té). És una evolució (o aprofundiment) entre el ADN i el bit, però no podem parlar de grau de superioritat, “bit és més que ADN” o “bit és més que martell”. Però com fan alguns ignorants metacognitius (allò que en llenguatge pla s’anomena “ignorants rematats” o injustament “sense remei”), el martell no exclou el bit: i diuen que el martell és més que el bit, el bit només és un factor multiplicatiu no creatiu, el geni humà només es fa trascendent amb el martell, i altres clixés per l’estil.
Potser estic parlant de manera massa intuitiva, abstracta o confusa, massa simbòlica, o potser hi estic donant massa importància, però m’he topat molt i massa amb aquest pensament. I acostuma a coincidir amb un rebuig fins i tot del quart nivell, del llibre, com a especulació simbòlica allunyada de la vida i la veritable creació, IO4.
Comment by Albert — Thursday 13/10/2005 @ 9:25
Aunque el matiz está un tanto OT …
El cerebro como soporte de conocimiento no es en absoluto patrimonio casi exclusivo de la raza humana. Ya se han descrito patrones sociales en distintos grupos de animales, en los que manadas diferentes tienes tecnicas de caza o de comunicacion distintas (por ejemplo, las Orcas de groenlandia y las de peninsula valdes no cazan igual). Tambien se ha demostrado mediante experimentos que la fase de socialización de los cachorros es fundamental para su supervivencia, lo que demuestra una adquisición de conocimiento que les es transmitido por los adultos de su entorno.
Comment by Luis W. — Friday 14/10/2005 @ 5:37