S’Illa (Mallorca)
Anoche volví de Barcelona de dar una conferencia del menéame. Y siempre que voy a una gran cuidad me dicen lo mismo:
¿Por qué no te vienes a Madrid/Barcelona/… que tendrás más oportunidades y podrás ganar más dinero haciendo lo que haces? ¿Por qué rechazas ofertas de trabajo más jugosas de la que tienes en Mallorca?
Pues, no sé exactamente, pero muchas cosas tendrían que ocurrir para que me mueva de aquí.
Mallorca es muy particular, es una isla, tiene una identidad muy particular salpicada de invasiones, guerras, fenicios, romanos árabes, catalanes, cristianos, moros… y supongo que eso influyó mucho en el carácter de las diferentes “mallorcas” que observa superficialmente la gente, pero que suelen perderse a la “Mallorca íntima”.
Mallorca es esa isla donde se menosprecia a la educación pública. Sin embargo la escuela pública de mis hijas está a 100 metros de casa y la dedicación que ponen sus directivos y maestros por educar a los niños –y a sus ignorantes padres–, y sobre todo por dar a conocer y promover la cultura y la lengua local me hacen sentir muy orgulloso de que mis hijas tengan esos maestros.
Mallorca es una isla donde unos chorizos de poca monta entran a la escuela de mis hijas y les roban las cajas de ordenadores que habían llegado el día anterior. Pero las lágrimas y ojos brillosos de sus directivos, maestros y miembros de la asociación de padres por la pérdida que eso significará para los niños me hace sentir muy orgulloso de ser vecino de esa gente.
A los mallorquines –los viejos y los nuevos “integrados”– les gusta muchísimo los protocolos y las reuniones sociales rituales. Así pensaba y criticaba cuando los directivos de la escuela de mis hijas y los miembros de la asociación de padres (AMIPA) decidieron hacer el relativamente costoso sopar a la fresca –cena al aire libre– de fin de curso. Era un rito más al que debía cumplir y no acababa de comprender muy bien, hasta que me lo empecé a pasar bien bebiendo y haciendo bromas con los demás padres. Pero el último sopar a la fresca acabó convenciéndome.
Una madre inmigrante –negra, no sé de qué país– estaba un poco molesta porque debían pagar los 6 euros de la entrada de su hija –para pagar la cena y la animación–. Pero al final –cuando se le explicó los raquíticos presupuestos que se gestionan– se convenció de la necesidad de ese aporte para poder organizar la cena. Durante la cena se acercó a nuestra mesa una “vieja” mallorquina muy emocionada, nos contó que esa misma señora negra le abrazó y le dio las gracias por organizar la cena. Dijo que le hizo sentir como en casa, que casi lloraba de ver a su hija tan feliz jugando con los otros niños y que no pudo dejar de bailar toda la noche. Impresionante, eso es la Mallorca íntima ¿y profunda? que te hace sentir orgulloso de pertenecer a ella.
Hablando de inmigrantes. Mallorca es un sitio donde en una mesa de restaurante podrás escuchar a algunos subnormales –muy pocos–insultando a los forasters e inmigrantes que llegan a la isla. Pero al mismo tiempo hay una gran mayoría de “viejos mallorquines” reservados y que te miran desconfiados si no eres uno de los “de aquí”, pero que una vez conocen a la gente se entregan completamente a cuidar y proteger a ese “recién llegado”, y hasta le piden disculpas por no poderle hablar correctamente en su idioma materno –que no es el de ellos–. Esa gente es la que me hace sentir muy orgulloso de poder tenerlos de amigos o vecinos. Quizás son un poco más difíciles de ganar, pero casi imposible de perderlos.
Mallorca es también un sitio muy cosmopolita, donde puedes escuchar hablar en sus calles los idiomas más raros del mundo. Y no me refiero sólo a las zonas turísticas, también en el bar de al lado de casa, donde el dueño es mallorquín “viejo”, su mujer es finlandesa y normalmente se llena de obreros de la construcción –con yeso hasta en los pelos– que hablan castellano, catalán, rumano, árabe, polaco o “andalú”. Y ese señor mallorquín o su mujer finlandesa apenas entramos al bar nos reconoce a todos y nos preguntan entusiasmados si tomaremos lo de siempre –en mi caso “el cafetito”–.
A los mallorquines les han colgado el sambenito de ser perezosos, pasotas, sin capacidad de organización, “fenicios”, estirados, que desprecian a los turistas, etc. Pero esos mismos mallorquines son capaces de recibir en un día 200.000 pasajeros –el 20% de su población estable– de más de 1000 vuelos, casi sin problemas ni aglomeraciones y llevarlos a sus hoteles para que allí coman, beban y de diviertan a los bestia, sin casi incidentes.
A cualquiera que llegue en avión a Palma les propongo el siguiente ejercicio.
Desde el momento que el avión aterriza que mire por la ventanilla. Que observe la cantidad de gente –de distintas razas– que se mueven alrededor del avión con la celeridad de un ballet muy ensayado, que observe luego el flujo incesante de una multitud hacia las salida y que luego allí vea la cantidad de guías de turismos que están esperando a los turistas, cómo los reciben en multitud de idiomas, siempre con sonrisas y una alegría bastante poco frecuente de ver en los aeropuertos. Es impresionante, no conozco otra sociedad que sea capaz de hacer estas “proezas” sincronizadas diarias –si el aeropuerto fuese una ciudad, sería una de las más grandes de la isla, unas 15.000 personas trabajan en él durante los meses de verano– y que lo haga de tal forma que todo ese “arte” y esfuerzo perfectamente coordinado pase totalmente desapercibido para los visitantes. Si os fijáis bien en vuestro próximo viaje por avión alucinaréis. Cada vez que salgo y vuelvo a Mallorca veo este mismo espectáculo. Y no deja de sorprenderme, y me dan ganas de fardar en público diciendo: “yo también soy de aquí”.
En Mallorca hay casi más coches que habitantes, cuando caen cuatro gotas en Palma se producen unos atascos –y accidentes tontos– increíbles. Pero en esta misma ciudad tardo no más de 8 minutos en ir desde mi casa (casi en el centro de Palma) a la universidad que está a 7 km de la ciudad. Tampoco tardo más de 12-13 minutos –a cualquier hora del día– en ir desde mi casa hasta aparcar mi coche en el parking del macroaeropuerto. Es casi inexplicable, y los habitantes de ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia casi no podrían creer lo que cuento. O sentirían mucha envidia.
En fin, que podría escribir largo y tendido sobre el tema –y sobre la rara mezcla de opulencia y solidaridad que existe en la isla, sobre el divorcio de la Mallorca SA y la Mallorca íntima–. Supongo que estos mismos contrastes se pueden ver en casi cualquier lugar del mundo y que todo depende de la profundidad y detalle del análisis de cada persona. Seguramente el que uno se sienta o no orgulloso de la sociedad a la que pertenece dependiendo de la importancia que le de a los diferentes aspectos. Y seguramente la mayoría de la gente piense como yo de su ciudad, a eso algunos llaman encontrar tu lugar en el mundo.
Algunos tienen mucha suerte y su lugar en el mundo coincide con su lugar de nacimiento. Son muy afortunados. Yo he tenido que vivir en varias ciudades y países para encontrar en Mallorca mi lugar en el mundo –y por ahora también el de mis hijas, que se “morirían” de tristeza si se marchan–. Después de tantos años y kilómetros, no estoy dispuesto a dejarlo, ni siquiera por un salario de piloto de Iberia [1].
[1] Mucho menos por una fortuna aún superior, con tanto dinero ni necesito dejar Mallorca.
Im prezionante. Pero es así. De veras cuesta darse cuenta de muchas de esas cosas cuando las ves pasar cada día…
Comment by Arturo — Sunday 9/7/2006 @ 16:05
Per tot el que has contat estic orgullòs de ser mallorquí i de viure en aquesta illa, i pel bé que ho has contat i de la manera en que t’has integrat estic orgullòs que tu també siguis mallorquí. Tan de bo tothom pensàs com tu
Comment by EnGuillem — Sunday 9/7/2006 @ 17:57
NA,eso es sólo por el estatus de funcionario que da estabilidad, si no fueras funcionario de la uib seguro que te pirabas, que tal como está el mundo no es cuestión de arriesgar mucho. Lo demás sobre Mallorca pasa en Muchos otros sitios, tanto en gentes como en anécdotas. Nada nuevo.
Pd: Que hi… de …. ta los pilotos. Deberian hecharlos a todos de una vez y poner gente más sumisa y que acepte lo que diga la empresa.
Comment by elquedice — Sunday 9/7/2006 @ 18:38
Intersante post. Como mallorquín expatriado puedo confirmar todas esas bondades de las que hablas. A pesar de todo, si te fijas, hay mucha gente no lo aprecia, es decir, viven ahí y parece que se cagan en todo y que nada les parece bien. En cambio, estan los otros, los que dicen que “Mallorca es lo millor del món” o “Com aquí no s’hi viu enlloc”. Lo dicen y se quedan tan panchos. Cuando en realidad ni se han molestado en conocer otra cosa que no sea Mallorca (evidentemente esto no va por ti, pero seguro que al leerlo te han venido muchos conocidos a la mente). A esa clase de gente siempre les digo lo mismo: “Sal, trata de conocer un poco el mundo y entonces, cuando puedas comparar, podrás permitirte el lujo de enorgullecerte del sitio y la sociedad a la que perteneces, y también te darás cuenta de que pese a que está muy bien, ni es perfecto, ni es lo mejor del mundo. La vida en Mallorca es solo una forma más de vida, no es ni la única ni es la mejor”.
Dado que cada persona es diferente, cada persona tiene su lugar en el mundo. Mallorca puede satisfacer o incluso colmar todas las necesidades de muchos de nosotros, pero siempre habrá excepciones.
Para ti es importante el hecho de tardar poco para ir al trabajo, o al aeropuerto. A otros les es más importante tener un museo picasso o el el del prado, tener una amplia oferta teatral, poder ir a esquiar, o simplemente no sentirse rodeado de mar (la insularidad para muchos es un handicap). En fin, lo que quiero decir es que todos de alguna manera buscamos nuestro rinconcito al que llamar hogar, unos lo encuentran cerca, otros los encontramos lejos… el mundo es muy grande y hay sitio para todos.
Comment by quetzal — Sunday 9/7/2006 @ 18:41
Al #3: típica respuesta de algunos obtusos. ¿Crees realmente que tengo problemas para conseguir trabajo? ¿Crees todavía que no he recibido mejores ofertas para ir a trabajar a empresas y otras universidades y que por eso escribo este apunte?
Con algunas de las ofertas que he recibido podría trabajar 3 años y ganar lo mismo que gano en la UIB en 20 años, y aún así me quedo.
Es curioso que para algunos toda la vida profesional gira en ser “funcionario” porque piensan que así se aseguran la vida. Pero son aún peores aquellos que no lo consiguen, echan la culpa de todos sus males a cualquier “funcionario”.
Al que quiera ser funcionario, que lo intente, hay oposiciones y habilitaciones nacioanlaes. Y hay algunas uiniversidades que buscan desperadamanete profesores doctores.
¿He dicho doctor? Ah.. lo típico, “titulitis”…
Manda huevos también.
Comment by gallir — Sunday 9/7/2006 @ 19:08
Cada dia me sent més orgullós de coneixer-te i tenir-te com amic.
Comment by Xisco — Sunday 9/7/2006 @ 19:34
Este apunte está fuera de la temática habitual, pero me ha gustado.
Comment by DZPM — Sunday 9/7/2006 @ 19:43
Fantàstic el post! M’ha emocionat!
Aquest post em referma en una de les meves conviccions: mallorquí no és qui hi neix, ho és qui s’hi sent!
Al del #3 sols dir-li que tenim una paraula per ell a mallorca, comenca amb cap i acaba amb fava.
Comment by aaloy — Sunday 9/7/2006 @ 20:07
plas, plas plas! Un 10. Aún así, si las infraestructuras se cuidaran un poco más (me refiero a las tecnológicas) a lo mejor no se plantearía la pregunta de si irse fuera o no.
Comment by Paco Ros — Sunday 9/7/2006 @ 23:41
Yo Ricardo, te vuelvo a exponer lo que te dije en persona. La isla es bonita, quizás, me faltó más tiempo de parranda, pero me siento sofocado de vivir allí. No sé, siento que estoy encerrado por donde lo mire, la claustrofobia de vivir en una isla es algo que no me he planteado nunca.
Por el resto de las cosas, adoro el sol y los paisajes que tiene. Quizás, debería vivir y trabajar allí para realmente calificarla como es. He vivido el poco tiempo allí en hotel, así que, la vida de allí poco conozco.
Igual, soy de esos que se sube en un coche y no le gusta frenar, seguir de largo y ver pueblos sin parar.
Comment by mini-d — Monday 10/7/2006 @ 1:14
jo supós que deu ser cosa de l’ambent o simplement que tenim la fibra sensible més fàcil però casi me fas plorar ^_^
Que vols que te digui, casi estic més content de ser amic teu que mallorquí, també, que no és poc
Comment by paurullan — Monday 10/7/2006 @ 8:28
Personalmente viajo bastante a Mallorca ya que tengo parte de la familia de mi mujer viviendo en la isla. A mi me gusta para ir a pasar unos días y ver, a la familia, sitios espectaculares, alguna que otra playa (y eso que no soy nada de arena).
No me iría nunca para vivir, es verdad que es una isla tranquila quizás demasiado, pero tener que depender de un avión con sus respectivas huelgas o de un barco que tampoco es que sea puntual me puede. Si a esto le sumas que tienes 2 niñas, un viaje a la península comprando 4 billetes de avión te puede salir por un riñón, esto sin contar el coche de alquiler. Y si eliges el barco y te llevas el coche te sale por otro riñón más. Realmente algo que aprecio al vivir en la península es la libertad de poder coger el coche decidir una hora de salida y escoger un destino para pasar las vacaciones o el fin de semana con la familia.
En Mallorca hay mucha calidad de vida pero también hay otros factores que influyen a la hora de escoger la residencia habitual. Conozco a mucha gente que se ha ido a la isla a vivir y ha vuelto porque no ha podido con el ritmo de trabajo de los mallorquines, por algo la llaman la isla de la calma, otros no han podido con el mallorquín. También conozco gente que se ha quedado encantado porque es lo que buscaba y son de lo más felices. En definitiva para gustos, colores.
Comment by markdbd — Monday 10/7/2006 @ 9:12
Me alegro de leer este post justo hoy porque hace una semana que vivo en mallorca y las cosas que dices las he creido notar yo tb.
Comment by dovidena — Monday 10/7/2006 @ 10:32
Ricardo, a mi me ha pasado alguna vez algo parecido cuando me han hecho alguna oferta de trabajo y la he rechazado, prefiriendo quedarme en Valencia (no llegamos quizas al nivel general de vida de Mallorca, pero tampoco tiene tanto que envidiar, sobre todo comparando con las 2 grandes ciudades)
) casualmente al sitio donde tu vives y desde donde has rechazado una jugosa oferta.Y la vuelta el domingo es igual de idilica…
Creo que le sucede a todo el que no trabaja en Madrid o Barcelona en algun momento de su vida.
Te miran como si estuvieses “chalao” por rechazar ganar mas dinero o un mejor puesto, pero curiosamente luego esos que te dicen que estas “loco” por no ir a Madrid a trabajar se cogen el coche un viernes, y se pasan 8 horas de cola para venir a tomar el sol(normalmente a las peores y mas atestadas playas
Y es que hay cosas que no se cambian por dinero, pese a que muchos no lo entiendan.
Pongo como caso practico y de exito cercano y que conozco el de mis colegas de Feedburner, que estan en Chicago, y que desde sus inicios tienen que oir la version yanki del “vente pa madrid” en su caso el “vente para el Valley, aqui tendras mas oportunidades”.
Han demostrado que una idea, un proyecto, una empresa puede tener exito sea donde sea, y mas en los tiempos que corren.
Comment by Juan Luis — Monday 10/7/2006 @ 12:53
Una consulta:
Cuando desde correos hotmail escriben a una cuenta de correo de mi dominio (Ej. desde abc@hotmail.com que envia a abc@abc.com), siempre rebota desde postmaster@mail.hotmail.com con subject Delivery Status Notification (Failure).
Mi servidor de correo es en linux con qmail.
A que se debe que hotmail no pueda enviarme correos?.
Sospecho el IP de mi mail servidor este en alguna lista negra que usa hotmail.
Desde ya agradezco los comentarios que pudieran hacerme.
Comment by Jorge M — Monday 10/7/2006 @ 17:59