Tres búsquedas
Miró la pantalla del ordenador de su Audi Hydrogen aparcado en la amplia entrada al garage de su chalet en el exclusivo barrio “La Paradoja”. Volvió a leer su nombre en la pantalla, justo antes del ridículo número, 243. Se echó hacia atrás, el aire frío y seco del climatizador le dio en la cara, y se sintió aún más deprimido. Durante toda su vida no había hecho nada de valor que justificase sus 51 años de existencia.
Su juventud pasó por su mente a velocidad vertiginosa en los últimas dos horas. Sintió la necesidad urgente de volver a ver a sus inseparables amigos de la juventud, el “moro” Omar Lautrec y Miguel Ángel Terrabona. Los tres estudiaron bachillerato juntos y desde aquellos años les apasionaba la informática. En el instituto empezaron a aprender a programar en serio. Se sonrió al recordar el Windows 3.1, cómo se sintieron en el cielo cuando pudieron acceder a un Macintosh y programar en Hypercard. Recordaba nítidamente cómo habían sido sus primeras experiencias con el lenguaje de programación de su adolescencia, Visual Basic.
Los tres ingresaron a la universidad pública de la misma ciudad a estudiar Licenciatura en Informática. No podían aspirar a ir muy lejos, los tres eran de clase media, Omar un poco menos, sus padres habían venido desde Marruecos a España.
Volvió a mirar la pantalla del ordenador y repitió dos veces back en un marcado tono imperativo. El navegador retrocedió dos pantallas. Volvió a leer lo que ya sabía:
Results 1 - 10 of about 8,630,000 for omar lautrec, selected profile computing.
Sus cinco años en la licenciatura habían sido los más felices de su vidas. Eran unos apasionados de la informática, pasaban mucho tiempo juntos trasteando, poniendo a pruebas los servidores y la red de la universidad, armando sus propios ordenadores. Muchas de las asignaturas no tenían relación con sus gustos, o eso le parecía (aunque a Omar les apasionaba todas, era un pozo sin fondo para absorber y aprender incluso de los temas más oscuros). La mayoría de los profesores le parecían muy aburridos, serios y amargados. Será por lo poco que ganan, pensaba. Una idea se estaba formando en su cabeza, evitaría a toda costa ese futuro. Se lo pasaba en grande en las parties que se empezaron a hacer en esos años, viajaron por casi toda España y parte de Europa, jugando días enteros sin dormir.
Volvió a mirar la pantalla y prestó atención a las palabras que aparecían en el listado. Electronic Frontier Foundation, Free Software Foundation, Freedom for Cyberspace, Linux… el pasado se hizo más nítido.
En el tercer año de carrera, luego de las vacaciones de verano, Omar empezó a hablarle de un sistema llamado Linux, de software libre, de hackers, de los cyberpunks, de nuevos lenguajes de programación ilegibles. Sus caminos comenzaron a divergir en ese mes de setiembre. Él, Carlos Arregueño, quería otra cosa. Él lo tenía claro, tendría una brillante carrera como informático. Y sabía que el camino de Friki –así es como empezaron a llamar a Omar– no era el adecuado. Los jipis hace tiempo que habían desaparecido.
Images ordenó mirando la pantalla. Menos de un segundo después aparecieron imágenes de Friki, pero 30 años más viejo a como lo recordaba. Aunque sin duda era él. Imágenes de una casa en un campo. Omar y otras personas de diversas razas y colores bebiendo cerveza en un bar de Telegraph Street. Omar dando una conferencia. Omar con una pancarta software patents are killing programmers o Freedom for Internet.
Cuando acabó la carrera, con muy buenas notas, envió su curriculum a decenas de empresas. Fue citado a entrevistas por cinco o seis. Ninguna le convencía, él no buscaba un futuro como simple programador para luego ascender lentamente en las burocráticas pirámides de juniors, seniors, analistas y directores de proyectos. Buscaba otra cosa. Una gran multinacional. Pocos meses después lo citaron para una empresa nueva que se instalaba en España, ya casi no recordaba el nombre, Silicon Graphics. Empezó a hacer programas en pequeños proyectos con universidades e instituciones gubernamentales. Sabía muy bien lo que tenía que hacer, ser un empleado eficiente, bien vestido, cuidadoso y detallista. Trabajaba más de 12 horas al día, no se quejaba, nunca. Sabía que eso le abriría el camino a puestos más importantes.
Menos de un año después ya era director técnico de proyectos. Empezó a disfrutar de sus primeros viajes en business class, almuerzos y cenas de trabajo regadas con buen vino tinto, conocía mucha gente importante. Comenzó a sentir que ese era su lugar, su futuro. Cuatro años después era el Director Regional de la empresa. Ya no programaba, había pasado esa fase rápidamente. Había pagado su derecho a piso en tiempo record. Ahora tenía secretaria, leía revistas de informática escritas para ejecutivos, se reunía con gente importante del gobierno. La pasión de programador se convirtió en la pasión por cerrar negocios.
Duró en ese cargo sólo dos años. Google le ofreció el puesto de director de su oficina en España. Aceptó inmediatamente, allí estaba el futuro. El mundo se le empequeñeció de golpe. Palo Alto o Hong Kong estaban a sólo una llamada telefónica y 12 horas en primera clase. Era el rey del mundo, un simple españolito como él.
Forward ordenó, casi con rabia por lo que veía en la pantalla. Ahora volvía a leer:
Results 1 - 10 of 981 for miguel ángel terrabona, selected profile computing.
Oscuro funcionario estatal, ex-director de informática. El listado mostraba sobre todo artículos de periódicos locales, alguna nota de prensa, convenios firmados con otras grandes empresas informáticas. Cómo habían seguido caminos separados. No tenía ganas de hablar con Miguel Ángel, aunque alguna vez compartieron comidas, jamones y buen vino, no creía que le serviría de ayuda. Pero seguramente le podría dar el número del videófono de Omar, ya que a pesar de que todavía tenía acceso a toda la base de datos –pentabytes y pentabytes de historias personales– de su futura ex-empresa, Omar se cuidó muy bien de que no apareciesen sus datos más personales.
Esta mañana, antes de salir hacia las oficinas de Yahoogle –ocupaban una torre entera–, desayunó con su preciosa hija. Estudiaba en la universidad, también informática. Pero a diferencia de él, lo hacía en una exclusiva universidad privada, con un fuerte componente en business administration y rodeada de gente que sin duda facilitaría el camino para que su carrera profesional sea tanto o más exitosa que la de su padre. Eso pensaba esta mañana, ahora dudaba de si no le estaba obligando al camino de la desdicha, la misma que sentía él en este preciso instante.
Desde hace meses se hablaba de que la empresa necesitaría una restructuración. De hecho él estaba preparando la lista de las personas que deberían ser recolocadas –el término eufemístico para evitar decir despedidos– que debía presentar hoy en la reunión a más alto nivel, incluso estaría presente en persona el CEO de la empresa a pesar de las 12 horas de viaje que tenía que hacer desde Beijing.
Necesitamos gente joven, sangre nueva, gente formada en las nuevas técnicas, el negocio y la informática cambió mucho en los últimos años… en realidad nunca dejó de cambiar a velocidad de vértigo… nos hemos convertido en un dinosaurio… nuestro directivos están muy alejados de los que hacen que funcione el negocio…
Así se enteró, poco antes de las diez de la mañana, que él obtendría una jugosa jubilación anticipada. No reaccionó inmediatamente, pero empezó a encontrar ventajas. Sería libre y con el dinero suficiente para no tener que preocuparse el resto de su vida. Recuperaría el tiempo perdido, volvería a su pasión juvenil. Casi corrió hasta el coche para ir a anunciar en persona la buena nueva a su mujer.
Subió a su flamante coche, lleno de gadgets y todos los dispositivos digitales y de comunicación wireless. Ahora sí que tendría tiempo de reunirse y volver a tomar contacto con sus amigos de la juventud. Pero habían pasado casi 25 años sin tener contacto, salvo los esporádicos con Miguel Ángel. No pudo resistir la tentación. Escribió el nombre de Omar en el pad del volante. Lo que vio en la pantalla le sorprendió. No se lo esperaba.
Results 1 - 10 of about 8,630,000 for omar lautrec, selected profile computing.
Omar parecía una persona muy alegre, activista, seguía haciendo casi lo mismo que él recordaba en sus años de universidad. Pero sobre todo le sorprendió la cantidad de referencias y lo respetado que parecía. Sintió un nudo en el estómago, casi de vértigo. Con esfuerzo buscó si había un número o dirección. Parecía que no, pero no podía asegurarlo, su mente estaba escapándose.
Después de unos cuantos garabatos sobre el pad pudo leer en la pantalla.
Results 1 - 10 of 981 for miguel ángel terrabona, selected profile computing.
No pudo resistir la tentación. Lo hizo, y leyó algo que parecía un veredicto final.
Results 1 - 10 of 243 for carlos arregueño, selected profile computing.
Tiró la cabeza hacia atrás. Tengo que salir de aquí pensó. Condujo rápidamente fuera del parking subterráneo. No supo como llegó y aparcó el coche delante de su casa. No recordaba para nada el camino. Repentinamente se había dado cuenta de la verdad.
Su exitosa carrera no había sido tal. Sus sueños de juventud quedaron reducidas a la posesión de unos cuantos artículos de lujo. No había hecho nada por nadie, no dejaría nada para el futuro. Nadie recordaría nada de lo que hizo.
Los programas que había desarrollado cuando era un veinteañero no servían para nada, nadie los usaba –si es que alguna vez lo usó alguien–. Luego su vida fue una carrera alocada, donde las personas dejaron de serlo para convertirse en “clientes”, “directivos” o “cargos importantes” a los que había que agradar. Sus objetivos eran contratos, rendimientos anuales y satisfacer a los directivos y accionistas importantes de la empresa.
Intentaba encontrar algo que hubiese valido la pena. Algo que sirviese o ayudase a otras personas. Algo que sirviese para mejorar el mundo, aunque sea un poco. Intentaba recordar si había ayudado a alguien. Algún programa que la gente haya disfrutado usándolo. Algún arriesgado proyecto. Pero no encontraba nada. Se dio cuenta en un instante que abandonó la pasión y formación que recibió –pagada en gran parte por la sociedad– para convertirse en un simple comercial, correctísimo, con don de gentes, condescendiente y que nunca decía una palabra fuera de lugar. Pero nada más. Era la voz amable e inteligente de su amo. Pero no dejaba nada, no había creado nada. Nunca había tomado decisiones arriesgadas. Se ceñía e ejecutar lo que leía en las brillantes revistas e informes que le depositaban en su escritorio. El buscador de su propia empresa lo explicaba con fríos números, para el resto del mundo él era irrelevante, las únicas trazas que dejaría eran unas notas de prensa.
Se había esforzado en integrar parte de un status quo –lo que el mercado pedía, pensaba–. Durante veinticinco años trabajó duramente en mantener ese status quo, el mismo que dos horas antes le dio una patada en el culo porque ya estaba obsoleto. Que paradoja pensó. Pero se lo tenía merecido. Quizás desde joven, cuando estaba en el tercer año de carrera, había decidido que el camino que deseaba era el de la jugosa jubilación anticipada.
Sentado en el coche aparcado pensó en el suicidio. Pero para ello se necesitaba valentía, algo que él no poseía. Todavía le quedaba una esperanza. Algo por el que luchar para no desperdiciarlo todo. Además tenía un trabajo por hacer, ahora estaba seguro que no quería que su hija siguiese el mismo camino.
Salió del coche. Determinado y con paso decidido. Entró a su casa, saludó rápidamente a su mujer que le mirada sorprendido y subió a su despacho. Estaba decidido a llamar a la única persona que podría ayudar a él y a su hija. Pero antes necesitaba tiempo para leer por Internet qué era eso de la FSF, EFF, Fundación del Software, Conocimiento y Cultura Libre. Tantos años en el negocio y no sabía ni que existían, sin embargo parecían formar parte de la vida de Omar.
Omar era el único al que podía recurrir para salvar su desperdiciada vida y la que había planeado para su hija. Quién lo diría, el Friki.
Hay un Friki potencial en todo linuxero, y un Carlos en todos los demás. Muy buen texto, desconocía esta faceta tuya

Comment by jotape — Friday 1/9/2006 @ 2:59
Comment by veinte — Friday 1/9/2006 @ 3:06
ups! se cortó…en algunos hay un Miguel Angel también…
Comment by veinte — Friday 1/9/2006 @ 3:08
Te faltó un “Visto” en, o un “Vía”
Comment by taleb — Friday 1/9/2006 @ 4:39
Esta muy bien pero Yahoogle??
Comment by Taikochu — Friday 1/9/2006 @ 5:03
Feia estona que no disfrutava tant de llegir. Simplement genial ^_^
Comment by paurullan — Friday 1/9/2006 @ 6:57
Las preguntas ahora son…
¿Quién le pagó la hipoteca a Omar? ¿Llegó Omar alguna vez a conducir un humilde coche coreano? ¿Quién defendió solventemente su trabajo cuando le acusaron de violar 19487434 patentes? ¿Cómo se sintió Omar cuando el Ministerio de Defensa incorporó su software a un sistema de proyección de bombas de racimo? ¿Pudo pagarse el lujo de tener algún hijo? ¿Quedaba alguien que se acordara de Omar cuando la hija de Miguel Ángel se cogió la jubilación anticipada? ¿Tú sabes lo que mola conducir un Audi? ¿La humanidad le devolvió a Omar toda una vida de esfuerzo y altruísmo con algo que valiera más que la gratitud de frikilandia, 345874 entradas en la blogosfera y una palmada en la espalda?
¿Cuándo se cansó Omar de acumular palmadas en la espalda?
Comment by Dr. Farolo — Friday 1/9/2006 @ 11:31
Dr. Farolo, es sólo ficción. Pero si tuviese que seguir con el cuento usaría tu lenguaje y preguntas para el personaje de Miguel Ángel. Gracias por darme una idea para “perfil” del personaje
Comment by gallir — Friday 1/9/2006 @ 12:49
Me ha gustado.
Supongo que para un informático es un momento muy importante en vuestras disciplinas. Espero que todos se sientan a gusto con lo que hacen.
Saludos.
D.
Comment by Demian — Friday 1/9/2006 @ 13:50
Dr. Gallir, será ficción, pero es la que te has inventado tú mientras te ibas al campus esta mañana conduciendo tu Citroen Xsara HDI sin poder dejar de pensar en que Menéame vale 11.682,87 Euros. Así que has escrito ese relato para poderle dar sentido a lo que haces… y has terminado diciéndoles a tus alumnos que si se ponen al servicio de la industria del software se terminarán suicidando a los 50, cuando descubran que sus vidas profesionales no han tenido sentido alguno.
Lo que no les estás diciendo a los chavales es que la fama y la proyección social que se reflejan en esas “tres búsquedas” son un objetivo moral exactamente igual de válido que el dinero, el dinero ese que no sale en los buscadores.
Así que supongo que lo tuyo, y lo de la gente que apuesta por “La Comunidad”, es el narcisismo y la sociomasturbación mental. Y lo de ser el CTO de una empresa de IT es el hedonismo materialista. La misma mierda, pero con distinto olor; sólo que el directivo conduce un Lexus de doscientos caballos mientras el voluntario del open source se pasa el puto día entero recibiendo e-mails de gente indignada porque no le funciona o todavía no se ha implementado tal o cual feature.
Así que si quieres creerte mejor que yo por aquello de que tu trabajo ayuda a la sociedad (si, esa sociedad que trata de autodestruirse y de hundir al ciudadano de a pie tan a menudo), hazlo. Probablemente lo seas, en tu mundo. Pero yo me habré jubilado dentro de dos años y entonces podré dedicarme a recorrer el Mediterráneo en mi velero, que es lo que siempre he querido hacer.
De ahí a suicidarme, eso si que es una distancia de ciencia-ficción.
Comment by Dr. Farolo — Friday 1/9/2006 @ 14:15
Ostras, pensar que era sólo un cuento de ficción chorra. Cómo te lo has tomado. Carne de psiquiatra, pero me parece que lo entiendo.
Debe ser triste poder hacer sólo lo que te gusta después de la jubilación.
Me intriga el porqué te lo has tomado como si el cuento fuese contigo, ya que no siquiera has hecho la carrera, como los tres protagonistas.
PS: Por no acertar no has acertado ni en la hora del post, y eso que está en pantalla
Comment by gallir — Friday 1/9/2006 @ 14:35
Soy director técnico en una empresa tecnológica. He estudiado lo mismo que tú, sólo que yo parí mi tesis a base de hacer I+D en la empresa privada. Y aunque me encanta mi trabajo tengo otras aspiraciones más allá de la informática, aspiraciones con las que no es compatible mi cargo, como las travesías en vela.
Y me lo he tomado como algo personal porque me jubilo en dos años, anticipadamente. Y pasa que a estas alturas de mi trayectoria profesional, justo cuando todo empieza pintar como que ha valido sobradamente la pena, lo último que me apetece es que le vayan diciendo a la próxima generación que las vidas como la mía no tienen sentido.
Desde donde yo veo todo esto, lo único que no tiene sentido aquí es lo vuestro.
Oh, y no he intentado “acertar” con nada de lo que te he tirado por encima. Sólo me he limitado a ponerte el dedo en la llaga. Con eso estamos en paz.
Es lo que tiene tu proselitismo cuando se disfraza de “ficción chorra”, que sigue siendo un discurso de ataque a la industria del software. En este caso, un ataque a la vida del directivo. Y aquí tienes la mía.
Comment by Dr. Farolo — Friday 1/9/2006 @ 15:56
Ustedes me dicen, entonces, que tengo que perecer
como también las flores que cultivé perecerán.
¿De mi nombre nada quedará, nadie mi fama recordará?
Pero los jardines que planté, son jovenes y crecerán…
Las canciones que canté, ¡cantándose seguirán!
Huexotzíncatzin
Príncipe de Texcoco, 1484
¿Habéis pensado ya que huella queréis dejar en el tapiz de la humanidad?
Comment by davidcg — Friday 1/9/2006 @ 16:09
> que sigue siendo un discurso de ataque a la industria del software.
¿¿¿¿????
La “industria” del software está lleno de frikis. Las “mejores” los cuidan mucho. Las peores tienen pocos, quizás culpa de sus “directivos” que confunden pasión por lo que hacen con “malos empleados”.
O que tienen tales paranoias que creen que los frikis desean las destrucción de sus empresas.
Comment by gallir — Friday 1/9/2006 @ 16:18
Bueno @14, es comprensible que #12 se confunde. Incluso IDC «se confunde» y dice «industria de software» con «industria de software privativo» a la hora de decirles que con el software libre ya se pueden preparar a perder oportunidades de negocio
http://www.idc.com/getdoc.jsp?containerId=prUS20311906
Comment by Benjamí — Friday 1/9/2006 @ 16:47
(con = por en el comentario anterior)
Comment by Benjamí — Friday 1/9/2006 @ 16:47
La Felicidad pasa por aparecer en un buscador? por aparecer en las memorias colectivas? por creer que uno se ha realizado?
Comment by taleb — Friday 1/9/2006 @ 17:02
Yo diría que pasa por sentirse satisfecho con lo que hace, y sobre todo que se divierta mucho mientras lo hace.
Lo del buscador pretendía ser una ironía, lo de Yahoogle debería ser una pista, de cómo nos está afectando a nuestra vida y privacidad, léase el libro “The Search”, o sea “La búsqueda”… muy parecido al título de este apunte.
Por cierto, el Dr Farolo estuvo haciendo esta estúpida búsqueda antes de comentar. Vaya si son importantes y chivatos los buscadores ;-P
Comment by gallir — Friday 1/9/2006 @ 17:14
los chivatos no son los buscadores, sino la gente que hace uso de ellos o de su historial de búsquedas ¬¬
Comment by taleb — Friday 1/9/2006 @ 17:31
Han quedado todas las preguntas del dr farolo sin respuesta:
¿Quién pagó la hipoteca de la casa de Omar?
)?
¿Quién le defendió cuando infringía patentes de software (asumo que estamos hablando de los USA para no empezar otra discusión
¿Qué paso cuando usaron su trabajo para hacer bombas?
etc…
Vale que es solo una ficción, pero se supone que se escribió para reflexionar sobre ella ¿no?
Vale que el dr farolo que dijo “ataque a la industria del software” pero aclaró “en este caso un ataque a la vida del directivo” Y el post es un ataque a la vida del directivo ¿o no?
Vale que el dr farolo hizo una búsqueda en un buscador, pero ¿por qué es estúpida la búsqueda? y sobre todo ¿que tiene que ver la búsqueda con lo que plantea la historia y discute el dr farolo? ¿no estábamos hablando del sentido que tiene escoger uno u otro camino en la vida profesional…?
O sea que tres de tres contestaciones son ataques al dr farolo que no aclaran las preguntas sobre el tema que él planteó sin atacar (inicialmente) a nadie.
A mi, que soy el miguel angel de la historia, me gustaría saber como se contestan esas preguntas. Porque podría replantearme el como se puede vivir sin ser funcionario de los hobbies de una. Además estoy en un punto de inflexión de mi carrera, me vendría realmente bien saberlo.
Y es que me da a mi que los carlos y los migual angel soportamos de alguna manera el tipo de vida de los omares.
O quizá no ¿cual es la respuesta correcta a esas preguntas?
Para terminar yo también tengo una pregunta: me gustaría que levantaran la mano en estos comentarios los que vivan del software libre exclusivamente sin ser funcionarios en otra cosa que deje tiempo libre y que puedan aprovechar ese tiempo libre en desarrollar software libre y no en cuidar a sus hijas.
¡saludos anónimos!
Comment by Anónima — Friday 1/9/2006 @ 17:58
¿Cual es el icono de la mano levantada?
Que se suponga pues.
Comment by Benjamí — Friday 1/9/2006 @ 18:03
Anonima, no lo sé, podría usar varios ejemplos, por supuesto ficticios, de cómo se ganaba la vida Omar el friki.
Podría ser un programador del mismo Yahoogle, o de Redhat (como Alan Cox), o de Google (como Chris de Bona), o de Microsoft (como Scroble), o de Intel (como Val Henson, mujer y guapa, por cierto), o de Novel (como Miguel de Icaza, o Jordi Mas), o de IBM (como Dave Hansen). O podría ser profesor de instituto o universidad o funcionario (como Knopper, Dijsktra, Turing, Ritchie…). O un gran directivo (como Eben Moglen). O un gran empresario como Bob Young (fundador de RedHat), o Bob Metcalfe (creador de ethernet, fundador de 3Com) o incluso los mismos fundadores de Google (que eran los frikis de Linux en Stanford). O abogado (como el mismo Eben Moglen, o la para-abogada Pamela Jones).
En vuestras mentes enseguida habéis asociado la palabra “friki” con alguien incapaz de hacer algo productivo y ganarse la vida. O que todos los ejecutivos o funcionarios son “oscuros” y anti-frikis o desinteresados por los temas sociales del software y la tecnología.
Creo que eso es problema vuestro –por algo será, quizás una identificación con estos patéticos personajes ficticios– y que lo debéis contestar y resolver vosotros mismos, y no esperar que un chorra-cuento lo aclare todo. No soy psicoanalista
Comment by gallir — Friday 1/9/2006 @ 18:10
Todos tienen hijas
Comment by taleb — Friday 1/9/2006 @ 18:25
Oye, Van Henson, la mujer, era guapa, pero ¿y ellos? ¿hay alguno feo? Mira que no me importaría…
Y los que trabajan en IBM o en Microsoft pueden acabar exactamente igual jubilados a los 51 años, incluso los que trabajan en empresas de software libre pueden ser puestos de patitas en la calle por mucho que hayan hecho en favor de la comunidad. Además la cuestión es que esos directivos que tu dices por A o por B tuvieron la oportunidad de hacer otras cosas además de ser directivos.
No les quito méritos, las oportunidades no suelen crecer en los árboles y caer al suelo delante de uno. Pero no todo el mundo lo consigue.
Además yo no he dicho que los frikis no sean productivos ni que sean incapaces de ganarse la vida. Digo que es difícil vivir solo de eso y que pocos pueden hacerlo hoy en día. Por eso pedía que levantaran la mano a los lectores de por aquí (enhorabuena benjamí y un abrazo al pasar). Porque de no sé cuantos millones de trabajadores relacionados con la industria del software que habrá en el mundo no muchos pueden contestar levantando la mano. Y el resto, la mayoría, los que no salen en yahoogle, o salen por los motivos “equivocados”, no es peor persona ni menos feliz, ni más ambiciosa. O sí. Habrá de todo.
También digo que el trabajo de (casi) todo el mundo contribuye a hacer que el mundo funcione.
No todos haremos algo que sirva para ser recordado como decía davidcg, ni nuestro nombre saldrá en yahoogle (Juas, fíjate lo que me preocupa a mi nombre. Hmmm…aunque igual si escribiera una bitácora llamada MiNombre MiApellido, de MiTrabajo conseguía un puñado de hits ¿no crees?
). En fin, que nunca se recuerda a todo el mundo y nunca sucederá, es imposible.
Pero eso no quiere decir que nuestra vida, la de la gente anónima (re-juas) no tenga (algo de ) sentido, ni que no seamos felices (a ratos) y contribuyamos a hacer felices (a ratos) a los que nos rodean. El barrendero que me saludó sonriente ayer no será recordardo por la posteridad ni saldrá en yahoogle, pero era un buen tipo, estoy segura
No entiendo que carlos se hunda porque “Nadie recordaría nada de lo que hizo.” ni creo que tenga solución buscado a Omar Eso es lo que nos pasa a la mayoría y no es para tanto. A otros no les pasa ¡enhorabuena!
¡adiós, me vuelvo a al ciberespacio anónimo de donde nunca debí volver a salir!
Comment by Anónima — Friday 1/9/2006 @ 19:28
O podría estar trabajando en un supermecado, o en la construcción, o en el personal de tierra de iberia, y dedicar su tiempo libre al software libre en vez de ver GH, OT, o la liga de campeones. Hoy en día un ordenador de segunda mano vale bien barato. Se puede hacer dinero con software libre, pero estais muy equivocados si pensais que la gente se mete al software libre por dinero.
Anónima no acabo de ver en que nos mantiene a nosotros el hecho de que tu te dediques a promover las patentes de software (o tu versión endulcorada y utópica). ¿Me paga el sueldo a mi?
Comment by davidcg — Friday 1/9/2006 @ 19:46
¿Por qué es patético miguel angel? yo le veo como un oscuro funcionario estatal que ha hecho honradamente su trabajo, un trabajo necesario pero no muy resultón. Pero lo ha hecho con cariño, disfrutando de hacerlo bien con un puntito de pasión y de orgullo en que todo salga lo mejor que sabe…
Soy incorregible…me voooooy, casi prefiero no saber la respuesta…
Comment by Anónima — Friday 1/9/2006 @ 19:50
> ¿Por qué es patético miguel angel?
Porque todavía no escribí todo lo que sé de él
Comment by gallir — Friday 1/9/2006 @ 19:58
david, no todo en este mundo es software libre. Y yo no he dicho que te pague el sueldo a tí. He dicho que también contribuyen a que funcione el mundo y que eso de alguna manera sirve para soportar el tipo de vida de lo omares.
Por decirlo de otra manera, cuando tomas el tren lo tomas gracias a que ingerieros de software de control privativo han programado los sistemas correspondientes en empresas donde hay carlos.
Y cuando usas una medicina que ha sido muy díficil desarrollar, la puedes usar porque una empresa ha invertido en ello pensando en recuperar la inversión gracias a una patente.
Ambos dos cosas tiene fuertes inconvenientes apra la sociedad y para los carlos y los miguel angeles. Pero es la mejor organización a la que hemos llegado hasta ahora.
En un mundo futuro en que las relaciones economicas sean de otra manera no será así. Igual es un mundo mejor. Pero no creo que se llegue a él solo haciendo software libre. ¿quien está preparando esa revolución?
¡adiooooooos!
Comment by Anónima — Friday 1/9/2006 @ 19:59
Año 1400 y pico: «En un mundo futuro en que las relaciones economicas sean de otra manera no será así. Igual es un mundo mejor. Pero no creo que se llegue a él solo haciedo que el conocimiento esté disponible para todos a través de los libros».
(mama miedo)
Comment by Benjamí — Friday 1/9/2006 @ 20:05
Ricardo, es la primera falta ortográfica que te pillo: “garage” me suena mal del francés, prefiero garaje
(ahora sigo leyendo…).
Comment by Un talibán más — Friday 1/9/2006 @ 21:05
Benjamí,
Touché: en parte es cierto que el software libre es un revolución en si mismo por la democratización que puede suponer del acceso al conocimiento. Como el libro en su momento. También es cierto que hay una amenaza sobre la libertad de intercambio de conocimientos contra la que hay que combatir.
Pero no solo están en guardia los valientes paladines del software libre. Por ejemplo, ¿alguien se ha parado a pensar que en Europa hay funcionarios que deniegan las solicitudes de patentes de software y que, al menos en España, esas no se hacen públicas y por lo tanto no se puede hablar de ellas por ser secreto industrial? y mientras deniegan esas solicitudes, que no es un trabajo fácil, nadie les da palmaditas en la espalda, pero cuando se equivocan y conceden alguna por error eso si que se ve… Me direís si eso no es un trabajo ingrato, pero necesario
Además, sigo pensado que la revolución digital no es suficiente para conseguir una revolución en las relaciones económicas. Aunque Ricardo me dió ejemplos de investigaciones colaborativas y abiertasen campos no informáticos (ahora no sé por donde anda el link) no creo que se pueda ser cajera de supermercado y dedicar los ratos de ocio despues de ocuparse de la casa y los niños a desarrollar medicinas (no sqiuiera software libre por cierto) en vez de ver OT. Así que de alguna manera hay que remunerar esos trabajos “intelectuales” cuyos productos muchas veces no son muy caros de reproducir pero que puede llegar a ser muy caro desarrollar.
En una sociedad diferente se podría pagar de otra manera, pero hoy por hoy se pagan mediante propiedad intelectual sobre los mismos. Pero vamos, igual me equivoco también.
En fin, me alegro de que esteís tan seguros de lo que decís y tan contentos de haber encontrado un buen camino en la vida.
Reconforta menos que esteís tan seguros de que los demás somos agentes del mal encantadores de serpientes (davidcg, por otras veces :P), o terriblemente desdichados como el carlos que necesita al omar, o patéticos por motivos todavía desconocidos como miguel angel.
Pero bueno, no pasa nada, los anónimos llevamos bien al falta de reconocimiento y vamos y venimos por la vida sin grandes pretensiones.
¡abrazos anónimos!
Comment by Anónima — Saturday 2/9/2006 @ 0:28
Y terminas con tu viejo truco de la Heidi (afectada/ofendida/humilde) que te valió el apodo de encantadora de serpientes.
Comment by davidcg — Saturday 2/9/2006 @ 3:31
Me alegra que no sólo estén en guardia los paladines del software libre. Las comparaciones en busca de gratitud y reconocimiento por el trabajo son un pozo sin fondo que no te aconsejo. Lo importante es trabajar en algo que gusta. Entonces el reconocimiento es algo secundario, una propina, que llega o no, pero no es importante. Si no reconoces tu trabajo tú misma, difícilmente lo harán los demás. Cuando se está trabajando en algo incómodo, sucede que no hay revolucionarias digitales desaprovechadas en la caja de un supermercado, y las cajeras hacen buena cara. Tiene su importancia social, una cajera amable haciendo de cajera porque está convencida que no va con ella eso de la revolución y mucho menos digital.
Comment by Benjamí — Saturday 2/9/2006 @ 5:04
davidcg, no estoy ni afectada ni ofendida. Pero el cuento en si mismo es un ligeramente ofensivo. Es lo que quería explicar. También me da la impresión de que le resultó ofensivo al Dr. Ferolo.
En mi opinión es ofensivo por dos motivos: porque presenta al funcionario y al directivo como fracasados y patéticos, y al Friki, como el tío guay del paraguay, cuando hay de todo en los tres tipo de carreras profesionales. Podía haber sido un cuento de tres frikis, tres funcionarios o tres directivos igual, y me habría encantado, pero no. En segundo lugar, porque asimila el fracaso en la vida a la falta de reconocimiento público del trabajo de una persona midiendo ese reconocimiento como nº de hits en un buscador. Y eso para los que hacen trabajos que no tienen un reconocimiento publico ni mucho menos salen en los buscadores, como la cajera del supermercado o el barrendero, también resulta un poco ofensivo.
Está presentado como un cuento chorra, pero los cuentos chorra también se pueden analizar ¿no?
También resultaba ofensivo el post sobre el buen programador (a Ricardo se lo ha recordado esta discusión y a mi también), que no estaba presentado como un cuento. En ese post se asume que un “buen” programador siempre consigue lo que se dice allí. Y eso no es cierto: hay buenos programadores que no lo consiguen y malos programadores que sí, por ejemplo si son cuñados de quien hay que ser cuñados. Digamos que aquel post hubiera estado muy bien si lo que decía se hubiera presentado como el objetivo ideal de un buen programador. Y quizá así si que hubiera servido para inspirar a la gente y no para cabrearla, como sucedió.
¡abrazos tipo Heidi :P!
Comment by Anónima — Saturday 2/9/2006 @ 13:01
Benjamí: No busco gratitud ni reconocimiento por el trabajo, solo paso el rato procurando que no se me oxiden (demasiado) las neuronas. Si lo buscara titularía una bitácora MiNombre MiApellido de MiTrabajo y no iría de Anónima por la vida. Hace poco me ofrecieron participar en una conferencia sobre temas de propiedad intelectual como bitacorera, de esas que da el Omar y que dan hits en un buscador, y decliné porque hubiera perdido el anonimato.
Por otra parte, además de elegir entre tres tipos de carreras profesionales las mujeres (y quizá algún hombre, no sé) tenemos que elegir entre una carrera profesional a pleno rendimiento y ocuparnos de nuestra familia personalmente. No tengo claro cual es la buena elección, pero yo opté por lo segundo y abandoné mi carrera de directiva y mi carrera académica voluntariamente. Así que mi vida profesional me importa, pero no mucho: mi trabajo me parece necesario, me gusta, me divierte (a ratos) y lo hago lo mejor que sé porque creo que es mi obligación a cambio de todo lo que recibo de la sociedad. Pero no considero que sea mi trabajo lo que le da sentido a mi vida, es una más entre otras muchas cosas que hacen que mi vida tenga (algún) sentido (a ratos).
Volviendo al cuento, el Carlos de la historia sí que busca el reconocimiento y la gratitud de los demás, esos que le sobra al Omar. Y por eso me parece un gilipollas, no por haber sido un directivo. Un buen directivo es tan necesario (en una sociedad con empresas) como una buena cajera. Y si cuando le echan puede irse a hacer vela pues mejor para él, no por eso será un fracasado ni debería sentirse desdichado (¡enhorabuena al pasar Dr. Farolo!).
A próposito de cajeras, volviendo a lo que dijo davidcg, no tengo claro que fueran mejores como personas por hacer software libre en sus ratos de ocio en un ordenador de segunda mano en vez de ver OT o GH. O quizá si. Realmente serían mejores personas si hicieran cualquier cosa con una utilidad social. Pero a veces resulta que después de trabajo profesional y del trabajo familiar a algunos solo nos llega el cuerpo para hacer algo equivalente a ver OT, por lo inútil pero relajante. En mi caso como no tengo tele, comentar bitácoras
¡abrazos anónimos!
Comment by Anónima — Saturday 2/9/2006 @ 13:15
> Pero el cuento en si mismo es un ligeramente ofensivo.
¿Un cuento, sin referencias personales, es ofensivo? Es nuevo para mí, me enfadaré con muchos autores… oh! wait!, también se cabreó el Vaticano con la tontería de “El código Da Vinci”
Comment by gallir — Saturday 2/9/2006 @ 15:27
El cuento no me parece ofensivo. Creo que simplemente intenta que el lector vea el mundo desde otro punto de vista al que está acostumbrado y creo que lo consigue desde el momento en el que los supuestos “triunfadores” según el prisma capitalista se lo toman así de mal.
Probablemente el “pique” viene de decirles a estos supuestos “triunfadores” que hay otros sin tanto “dote de mando” ni tanta pasta que objetivamente han tenido más éxito (si contamos con que el pagerank es un medidor de válido).
Y todo viene como siempre, de la visión para mi sesgada de que para una empresa es más importante un directivo que otro trabajador. Porque… ¿Alguien me puede justificar por qué en este país por norma gana más un directivo que un currante-raso (lo que da una idea de como se valora en la empresa)? Excepto en el fútbol es siempre así… ¿Acaso es más importante tener dotes de dirección que ser por ejemplo un puto crack de la inteligencia artificial? Lo que pasa es que en el fútbol nadie se atrevería a negar que los más importantes son los futbolistas…
Comment by phal — Saturday 2/9/2006 @ 17:10
Es que debe ser frustrante creer que se está en la cima del mundo y de la vida, y llegar un cualquiera a decirte que no, que hay montañas más importantes y grandes y que no impresiona eso en lo que has desperdiciado tu vida.
¿Cómo se puede soportar decirle a uno tus “logros” y que te respondan encojiendose de hombros?
Comment by davidcg — Saturday 2/9/2006 @ 18:24
El cuento va a favor de lo que piensan los frikis pero en contra de lo que piensa una parte importante del mundo.
No solo importa el dinero, no solo importa dar el pelotazo y trabajar lo menos posible ganando mas dinero, no solo importa la posicion social, economica……..
importa ser feliz,la familia, hacer lo que te gusta y que al final del camino siempre puedes seguir dando un poquito mas a los demas, no solo queda la jubilacion lo antes posible y la prejubilacion (segunda parte del pelotazo)
Comment by jlan — Sunday 3/9/2006 @ 10:07
Lo que da de sí un cuento. Por cierto que no tiene mala pinta.
Comment by corsaria — Sunday 3/9/2006 @ 19:28
gallir,
No me enfadé con el autor: es un tipo al que creo que le gusta ser provocador pero que suele escribir sobre cosas interesantes, esté una o no esté de acuerdo. Lo que si hice fui discutir mucho sobre su cuento, pero el discutir no es malo ¿o si?
Y el cuento, como dice corsaria da mucho de sí…el que algo sea ligeramente ofensivo, puede no ser malo y obligar a pensar, aunque personalmente me suelen gustar más otros métodos para “despabilar” a la gente. Pero cada uno es cada uno.
Así que se podría decir que el cuento está bien por lo polémico, justamente, además de que estaría bien escrito si no fuera por ese “garage” con “g”
¡abrazos virtuales!
Comment by Anónima — Sunday 3/9/2006 @ 21:12
Flame!!!!!
Comment by jirah — Monday 4/9/2006 @ 16:45
Lo importante es llegar a la jubilación y poder disfrutarla.
Que más da si la dedicas a navegar o a desarrollar un megasuper programa por gusto, siempre y cuando hagas lo que más te gusta.
Comment by dramiro — Wednesday 6/9/2006 @ 14:30
Lo primero que se me ha venido a la cabeza al leer los ultimos comentarios son dos palabras: Bitchun society. Donde el prestigio cuenta mas que el dinero.
Por otro lado, quien participa en la toma de decisiones en una empresa del calibre de Yahoogle, puede tener, long tail mediante, tanta influencia en el mundo real como quien se dedica a ir bebiendo pepsis y dando conferencias por todo el mundo. Uno se concentra en venderse a si mismo y sus ideas, otro, aporta sus ideas, junto con las de otros 200 como el, en el producto que, en ultima instancia, se dedica a vender.
Comment by ArchEnemy — Thursday 7/9/2006 @ 1:41