Informe (positivo) de IDC sobre el “open source”, modelos de negocio y…
En Linux Watch hacen un resumen del estudio de IDC Open Source in Global Software: Market Impact, Disruption, and Business Models (precio del informe: $ 3500
).
Para el estudio han encuestado a más de 5000 programadores en 116 países durante la primavera de este año. Todos están usando cada vez más el software libre, lo usan alrededor de un 71% de los programadores y está en producción en el 54% de las organizaciones. La mitad de los programadores declararon que el uso de software libre es cada vez mayor en sus empresas.
En resumen, que la mayoría de los programadores encuestados están convencidos que el modelo de desarrollo del software libre es el modelo correcto y el que prevalecerá.
Nota: Benjamí también escribió sobre el tema hace un par de semanas.
También dicen que lo que realmente importará en el “open source” son los modelos de negocio. Aunque no entiendo muy bien las diferencias, los menciono:
- El software revenue model, como en SugarCRM,
- el public collective model, como en Ubuntu o Apache, y
- el service broker model, como los de Novell o RedHat.
Hablando de modelos de negocio, recuerdo el comentario de un “directivo anónimo”:
Es lo que tiene tu proselitismo cuando se disfraza de “ficción chorra”, que sigue siendo un discurso de ataque a la industria del software.
Es curioso cómo interpretan cualquier “proselitismo” a favor del software libre como un ataque a la “industria del software”. Por supuesto, con confusiones importantes:
Se confunde proselitismo a un modelo alternativo con “ataques”, incluso con ataques personales, dada las respuestas.
Se confunde “industria del software” con “industria del software privativo”.
Hay una especie una especia de ego exagerado, o de distorsión de la realidad en el mejor de los casos. Asumen que las críticas al modelo de negocio y desarrollo de software de Microsoft, Kazaa, Nvidia, ATI o Intel son aplicables directamente a sus pequeñas empresas. No son equiparebles ni en volumen, ni en facturación, ni en cantidad de clientes, ni en el tipo de mercado, ni siquiera en la naturaleza del software que desarrollan.
Se confunden volúmenes, intenciones e influencia de unas pocas grandes industrias del software privativo (desde Microsoft a Oracle o Apple) –las típicas empresas que surgen en cualquier debate, charla o broma– con el desarrollo que hacen empresas pequeñas para unas pocas empresas locales.
Se confunde “interés social” con el “interés empresarial”. La principal preocupación del movimiento del software libre es que las personas (programadores, científicos, usuarios finales) puedan tener un sistema informático funcionando con software libre. El hecho que el sistema de facturación de 50 hoteles de Mallorca sea o no libre es casi irrelevante a la causa del software libre –no así a la de la “industria local”–.
Se confunde el interés empresarial propio con el interés de multinacionales gigantescas. Así ocurre que ante cualquier propuesta de un modelo diferente, defienden con uñas y dientes el modelo de negocio de esos gigantes. Supongo que se han dado cuenta que el grueso del negocio informático de una región no se lo llevan las pequeñas empresas de esa región, sino unas pocas multinacionales, entre ellas Microsoft (que han afirmado con mucha tranquilidad que sólo se llevan el 10% del “negocio” global).
Las “industrias informáticas” regionales están en general bajo mínimos. No lo digo yo lo dicen los propios estudios de la administración (un resumen “crítico” de ese estudio).
Creo que además de perjudicar el debate –estas confusiones nunca desaparecen–, nos perjudicamos todos los relacionados con la informática.
A todos nos gustaría que tengamos una “industria del software” potente. Pero si para eso tenemos que dar por bueno el fomento de un negocio donde aprovechándose de la “naturaleza” del software y el “monopolio inherente” del modelo de software privativo se prima el customer lockin (el popular “aquí te pillo aquí te mato”) a la liberalización del mercado y la libre competencia. O que en vez de la colaboración entre empresas se prime la competencia feroz y suicida entre empresas vecinas por un mercado cada vez más pequeño. O que se renuncie a desarrollar software de “uso social”… Pues me parece que va a ser que no. Que no nos pondremos de acuerdo.
Porque las preguntas concretas al tema son: ¿tenemos realmente una “industria” del software? ¿podremos tenerla siguiendo el modelo “privativo”?. Siendo muy optimistas, y aunque este modelo sea posible, ¿cuantos serán los ganadores y cuantos los perdedores? ¿seguiremos esperando que un milagro cree un negocio como Silicon Valley y sus capitalistas de riesgos y quejándonos mientras no ocurra ese milagro? ¿seguiremos esperando que la administración “haga algo”? (y bien, para variar
).
El tiempo y los estudios comparativos con otras regiones que están asumiendo el desafío lo dirán. Mientras tanto hasta los estudios de IDC –que no pueden ser considerados “pro software libre”– dan algunas pistas. Para muchos puede significar una oportunidad. Otros continuarán con las falacias ad-hominem –anónimamente o en petit comités– defendiendo complacientemente un status quo que sólo puede beneficiar a una minoría de los informáticos.
No sé, pero me parece que cualquier persona involucrada en la formación de profesionales –y la suya personal– no puede ser indiferente ni complaciente en este tema. No puede ser una cuestión meramente de “proselitismo” por una causa u otra, o de una cuestión de revenues, debería ser un debate ético, al menos en la universidad: ¿qué profesionales queremos formar?, y sobre todo ¿qué es un “profesional informático”?.
–> http://cgi.ebay.fr/ws/eBayISAPI.dll?ViewItem&item=290026408824
¿Te lo pides?
Comment by Carlos — Wednesday 6/9/2006 @ 9:39
Me parece que el error esta en mezclar interés como modelo de desarrollo, e interés y viabilidad empresarial de un modelo de negocio, que utiliza uno u otro modelo de desarrollo.
El Open Source tiene una vertiente económica y otra como sistema de producción, equivalente a lo que seria la cadena de trabajo en la revolución industrial, y la descentralización de los procesos de producción. No creo que ningún informático de pata negra este en condiciones de entender desde dentro las implicaciones socio económicas del Open Source, y este aun no ha tenido un impacto suficiente en la instituciones académicas dedicadas a la investigación socioeconómica como para que existan estudios fiables y sólidos. Proselitismos al margen.
Abogar por beneficio social de un modelo de desarrollo en la industria del software siempre será hacer proselitismo, y desde luego es absolutamente necesario valorarlo así, desde el impacto social de las nuevas economías en construcción, que se adaptan a los nuevos medios de producción. Pero me temo que las bases de lo que el Open Source significa para la industria del software, y de otro modelos de desarrollo paralelos; no hay que olvidar que el Open Source no es solo software, ni tecnología, esta todavía por estudiarse y desarrollar modelos asumibles por el mundo económico. IDC lo único que hace es señalar con el dedo, pero la mayoría de los empresarios, salvo los grandes, IBM, SUN, etc, todavía no tienen un a conciencia clara de su valor.
Todavía hoy se esta creando el substrato económico que de soporte a todo este torbellino de ideas sobre la producción. Realmente interesante.
La paradoja de la maquina de pan :).
(Él que me apedree se las devuelvo)
Comment by Peanut — Friday 8/9/2006 @ 17:10
Ricardo, y ¿te parece que la GPLv3 va a frenar un poco las expectativas de algunas empresas sobre el software libre? Este artículo es un poco incendiario, pero es una opinión: Which way?
Comment by Joserra — Wednesday 13/9/2006 @ 19:50