Cada vez que Benjamí o yo hacemos un clic involuntario sobre un anuncio de AdSense en el menéame –nos ocurre una o dos veces cada mes– informo inmediatamente a Google, no vaya a ser que nos vuelvan a tratar de delincuentes. La respuesta es claramente automatizada, pero al menos la que recibí hoy ha cambiado un poco. Comienza con:
Estimado Ricardo:
Gracias por informarnos de los clics en sus anuncios. Agradecemos su honestidad y sus esfuerzos continuos para evitar que se sigan produciendo este tipo de clics.
¡¡¡Uau!!! Ya reconocen que hay personas no evil además de ellos :-). Muy bien, pero…
Para ayudarle en ello, le ofrecemos la Herramienta de demostración de AdSense, que le permitirá comprobar el destino de sus anuncios en su página sin que exista el riesgo de que se produzcan clics no válidos. Para obtener más información, consulte la página
https://www.google.com/support/adsense/bin/topic.py?topic=160&hl=es.
¡Qué ilu! A ver si han cambiado la “herramienta” que sólo funcionaba en IE…
Pero no, siguiendo el enlace sale:
La herramienta de demostración de AdSense de Google es un elemento adicional del menú de Windows Internet Explorer 6.x
No sé cómo pueden estar tan avanzados en algunos temas. O cómo se pueden gastar tanta pasta comprando a Youtube (bueno, en realidad fue un trueque de papeles) y ser tan casposos, de pensamiento único, y gastarse tan poca pasta en otras cosas.
En fin. El día ha sido demasiado bueno hoy, tenía que encontrar un mal rollito en algún lado que me inspire para escribir esta chorrada de apunte [1]
[1]: Podría darme pie para hablar sobre la mediocridad general de la “blogocosa” –yo incluido–, pero ya es un tema por demás cansino (hasta el Borjamari se repite y aburre con este tema). Al que no le guste puede evitarla y seguir leyendo El Mundo (emocionante pero mentiroso), el ABC (se le nota que está en proceso de rejuvenecimiento), 20 minutos (sobredosis de noticias), ADN (inclasificable), o El País (más aburrido y coñazo que todas las blogocosas con sus autores en plan no escribiré durante unos días porque me voy a la conferencia Super-Interesante 2.0 [2]).
[2] También me daría pie para hablar de la rabia irracional –les sale de las entrañas– que llevan algunos que se construyeron una imagen bloguera de cools, racionales y reflexivos. Demasiadas apariencias, ni los lobos son tan salvajes, ni los monjes son santos. Pero eso en algún otro apunte chorra